Sin embargo, no solo la literatura se ha nutrido de este fascinante -y divertidísimo- texto del siglo XIV. También el arte y, cómo no, el cine, han recurrido a sus historias como motivo de inspiración. Aquí tenéis dos muestras muy diferentes que ponen de relieve la enorme vigencia de esta obra.
1. Boccaccio... y la pintura
El relato de Nastagio degli Onesti, inspirado a su vez en fuentes mitológicas, dio lugar a esta conocidoa y excelente serie de cuatro cuadros de Boticelli, que podéis disfrutar en el Museo del Prado. Son estos:




2. Boccaccio... y el cine
En cuanto a sus versiones cinematográficas, citaremos dos especialmente interesantes por su diversidad:
- Decamerón (1971), de Pasolini: una auténtica joya del Séptimo Arte. Muy personal y compleja, pero también la más transgresora de todas y, por tanto, la más próxima al espíritu -erótico, irreverente y hedonista- de la fuente literaria. He aquí un fragmento:
- Aprendiz de caballero (2007) de David Leland: una película floja y sin demasiado interés artístico, pero curiosa en tanto que fusiona algunos de los relatos del Decamerón y los convierte en una película de aventuras, humor y romance al gusto de los espectadores adolescentes del siglo XXI. Este es su tráiler:
Ahora tú...
Propuesta de trabajo:
¿Cuál de estas dos versiones cinematográficas te parece más atractiva? ¿Por qué?
Deja aquí tu comentario (no más de cinco o seis líneas) sobre este tema. Ah, y no olvides firmarlo con tu nombre y curso.