Las Coplas de Manrique son una de las mejores muestras de la lírica en castellano del siglo XV. Lejos de los rígidos y enrevesados cancioneros de Mena o el Marqués de Santillana -donde se tratan tópicos del amor cortés con un lenguaje poético rígido y denso, basado en la complicación y el retruécano-, Jorge Manrique nos ofrece un poema profundamente humano, lleno de la emoción de un hijo que, a través del homenaje a su padre, hace una reflexión universal -y sincera- sobre temas como la vida, la muerte o el paso del tiempo. Una visión íntima -y prerrenacentista- de motivos literarios como el ubi sunt o el tempus fugit.
La grandeza poética de esta obra hace que todavía hoy, en pleno siglo XXI, siga vigente. Y quizá por eso es capaz de inspirar versiones como esta curiosa interpretación musical del poema, donde se consigue una curiosa fusión entre la música y el sentido del texto. Aquí os la dejo.
Se admiten -y se agradecen- vuestras opiniones. A ver qué os parece.